Fotografía por: Miguel Villa

Es bien sabido por todos que la lectura es indispensable para el buen desarrollo de la mente y de la imaginación y que proporciona cultura al individuo, sin embargo parece que los adolescentes están negados a leer un libro cuya extensión sea mayor a 50 páginas o que no tenga dibujos, como las tiras cómicas.

Esa era la realidad en el sector adolescente dentro de nuestro país hasta que surge la obra maestra de J.K. Rowling, la saga de libros de Harry Potter. Este libro impuso moda no sólo en México sino en muchos países del mundo. Sin embargo la lectura fantasiosa tiene muchos puntos a favor, pero también algunos en contra, empezando por que se necesita madurez para poder diferenciar la ficción de la realidad.

En los libros Harry Potter es un chico huérfano de tan sólo 11 años que descubre que tiene poderes hechiceros al igual que sus padres, quienes fueron asesinados por el malvado brujo Lord Voldemort. Harry vive con los Dursleys, los tíos muggles que se hicieron cargo de él al quedar huérfano, y que lo tratan de humillar cada vez que tienen oportunidad, haciendo que Harry se sienta solitario y miserable. Tras enterarse de su herencia y origen fantástico, el jovencito decide que irá a la escuela de hechicería y brujería Hogwarts, hecho que da inicio a la trama. Cada libro relata un nuevo año de la vida de Harry, y narra las experiencias que este vive mientras estudia en la singular escuela incluyendo los diferentes conflictos que tiene con sus enemigos y todas las enseñanzas que obtiene de sus amigos y maestros.

Sin embargo, no todos piensan que este mago adolescente sea el modelo ejemplar a seguir para todos los niños, pues también se han tenido noticias de muchos expertos, organizaciones y miembros de distintas religiones que han expresado su desacuerdo con que se siga permitiendo el fenómeno de la “Potter-manía”, haciendo hincapié en que cualquier material que sea dedicado al ámbito infantil debe ser tratado con mucho cuidado en cuanto al contenido, pues los niños absorben muchas características e incluso llegan a idolatrar a los personajes con los que sienten empatía y eso resulta perjudicial en muchas ocasiones.


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