Fotografía: Celia Kim

Considerada en muchos países como publicidad ilícita, es aquella que transmite estímulos y no es asimilada de forma consiente, ya que sus contenidos se encuentran ocultos dentro de la información que se proporciona, por lo que no se puede observar a simple vista pero que logra impactar al espectador creando sensaciones que manipulan su comportamiento, por el deseo de obtener ciertos productos o al relacionarlos con ciertos objetos sobre todo con carácter sexual.

Por ejemplo en las cajetillas de Camel dentro del camello se encuentran varias imágenes principalmente de índole sexual, o las botellas de los refrescos que tienen la silueta de una mujer.

Se utilizan los mensajes subliminales para poder bombardear la psicología del ser humano de forma inconciente, fomentando su consumismo y despertando su instinto sexual para poder hacer más atractivos ciertos productos, dando así un nuevo panorama a la hora de comprar algo y quedando por encima de otras marcas.


Nota Relacionada:

0 comentarios